El verdadero paraíso

Y si el mundo se acaba mañana, pero no para mundo mismo, sino para nosotros. Y si entonces damos con que no hay resurrección, ni cielo, ni reencarnación, solo escacha. Y si en ello se pierde el calor, la lluvia, si solo queda un profundo silencio. Y si entonces las partículas se desvanecieran  y un ser superior, cuyo misterio es tan grande que mis neuronas no logran descifrar, se pusiera a llorar, y si entonces de una de sus lágrimas renaciera la materia, pero que ya no se llamaría así sino  “airetam”, y si entonces en millones de millones de años se volviera a  poblar la tierra con nuevos animales, nuevas especies, nuevas personas.  Y si entonces quedara el libre al vedrío, y  nos ahorrásemos las serpientes, el veneno, el frío exhesivo. Y si entonces esas especies se convirtieran  en seres de colores,  colores que ellos puediesen escoger. Y si entonces el respeto fuera el valor más grande,  y si entonces en vez de la malaria, el cancer, o  la gripe, solo existiera el cansancio, de cuya cura sería el descanso y entonces los doctores solo tendrían que hacer reir a los niños, indicar descanso e inyectar nectar de mariposas. Que bonito sería, que bonito. El verdadero paraíso.

 

Marifa

 

Dormir

Intento cumplir el objetivo de descansar durante las ocho horas reglamentarias, de veras que sí. Son mis sueños los que no me dejan dormir…

Marifa

Pintura: “Noche estrellada sobre el Ródano”, Vincent van Gogh.