Crónica del callejón consumido

  Se vislumbra pedazos de madera y láminas de zinc entre ropajes chamuscados, con olor a decepción.Entre escombros el lugar estaba. Nadie sabía cómo había pasado, mucho menos el porqué, una sola cosa estaba claro, los pequeños quedaron atrapados. El esfuerzo de los vecinos se vio reducido entre cenizas, resultado de la ira incontenible delSigue leyendo “Crónica del callejón consumido”

Les pido excusas, ¿me las aceptan?

Estoy tan atareada que he tenido que abandonar por un tiempo los afanes que me mantienen despierta, entre ellos, escribirles, escribirme, escribirnos. Les ruego que me perdonen por mi falta de atención, son las circunstancias y la falta de tiempo. Lo triste es que me ausentaré un par de días más, pero no se olvidenSigue leyendo “Les pido excusas, ¿me las aceptan?”